Seleccionar aqui tu idioma

lunes, 9 de junio de 2014

Tigresas blancas: 
Las grandes maestras del sexo oral, para alcanzar la iluminación y una juventud majestuosa
unsensored
No eran odaliscas ni geishas.En China, en el siglo VI antes de la era cristiana floreció una sociedad, llamada las Tigresas Blancas, que sostenía que el sexo liderado por las mujeres no sólo era más placentero que el tradicional, sino que también era más enérgico. Sus técnicas eróticas las ayudaban a volverse más fuertes, sanas y sabias.Nadie sabe a ciencia cierta si realmente existen este grupo de mujeres, pero los pocos textos que existen las sitúan en lugares muy escondidos de china.Estas contemplan el sexo como algo más que un sistema de reproducción de la especie o de disfrute personal está lleno de fascinantes teorías, asombrosas doctrinas y curiosos personajes y seguidores.La secreta sociedad taoísta formada exclusivamente por mujeres, cuyo objetivo es restaurar su juventud y conseguir la iluminación a través del sexo, ya que la energía sexual, según creen, es la más poderosa de todas las que dispone el ser humano.
Existe todo un protocolo y unas fases para hacerse tigresa blanca y su principal actividad es practicar el mayor número de felaciones posibles, porque esta es la manera más rápida y eficaz de absorber la energía sexual masculina. Su nombre hace referencia al tigre,las hembras de esta especie deben copular más de cien veces para quedarse preñadas, ya que necesitan una cantidad superior de esperma al de otros animales, por eso se dice que tienen una gran capacidad de seducción, ya que deben atraer a muchos machos.
Para remarcar esta identificación con el animal se afeitan completamente el vello púbico (también con el objetivo de volver a tener el pubis de una niña), y se depilan el cuerpo entero, pero no se cortan jamás el cabello. Tienen una melena extremadamente larga que recuerda muchas veces a las rayas del pelaje de los tigres.
Esta sociedad que tuvo su origen en la época del Emperador Amarillo (2.500 a.c.) en China, no se puede dice nada de su estado actual porque se desconoce totalmente.
¿Existen todavía?, ¿cuántas tigresas blancas quedan en la actualidad?
Son preguntas sin respuesta que acrecientan la leyenda y el interés por esta sociedad secreta.
Existe algunas novelas escritas por Jade Lee escritora americana de origen chino de novela erótica, que cuenta con una serie de libros –La tigresa blanca, La tigresa ardiente, la tigresa arrinconada, inspirados en esta hermandad secreta.Un experto escritor español publico en 2003 el libro Enseñanzas sexuales de la tigresa blanca: los secretos de las maestras taoístas, de Hsi Lai (Obelisco),este puede ser considerado una das publicaciones más fiables sobre el polémico asunto,el autor, un experto en taoísmo, pudo introducirse en este mundo gracias a que alguien le puso en contacto con Madame Lin, la matriarca de un distinguido linaje de tigresas blancas, quien le reveló algunos de los muchos protocolos y métodos que utilizan estas mujeres para conseguir sus fines. Las conversaciones tuvieron lugar en 1986 en Taipei y, por aquella época todavía existían, según cuenta el autor, grupos de estas mujeres en Taiwan, Japón, Tailandia, Hong Kong, Corea y EEUU.
La leyenda afirma que si se siguen los métodos de este grupo, una mujer puede rejuvenecer entre 5 y 15 años. Este colectivo rechaza la cirugía estética y recurre a métodos naturales para mantenerse joven.La primera clave de las Tigresas Blancas es revivir la actitud inocente y juguetona de cuando se iniciaron en el sexo... Vestirse, exhibirse, fantasear, pensar, sentir, acariciar, besar, jugar y realizar los ejercicios sexuales con entusiasmo adolescente. Sus prácticas tratan de imitar el comportamiento sexual de las adolescentes, ya que el sexo debe tener esa parte lúdica de la primera juventud, cuando hay una excitación y exploración sin límites. Lo que ocurre es que con los años, la mayor parte de la gente pierde este espíritu y entonces empieza a envejecer. Las tigresas blancas tratan de alimentar constantemente el deseo y eso es lo que les permite retrasar al máximo la menopausia.Pero obtener una buena condición física y engañar al reloj biológico ni es el fin último de una tigresa, sino un requisito para poder poner en práctica enseñanzas más avanzadas. Como en el yoga o las artes marciales, primero se trabaja el plano físico para luego, pasar al ámbito de lo espiritual.

  eichi
También es muy curioso aunque la felación es la actividad sexual más productiva para estas mujeres, no rechazan otras, que practican, eso si, en contadas ocasiones como el sexo anal o en grupo (en el que solo puede haber una mujer).Restauración, se trata de retrasar el envejecimiento, al mismo tiempo que se tienen el mayor número posible de contactos sexuales con hombres para practicarles la felación y aprovechar los múltiples beneficios de la energía sexual. Los otros dos periodos: de conservación y de refinamiento, se dedicarán a acumular el chi (energía vital) y a refinar el shen (espíritu y conciencia), respectivamente. La tigresa blanca es un ser solitario y no tiene pareja estable. Dispone de amantes con los que se ve, única y exclusivamente, para practicar el sexo, llamados dragones verdes.Durante el primer trienio, las tigresas blancas se dedicaban a seducilos no podían enamorarse de ellos por lo que, como medida profiláctica, sólo podían verse un máximo de nueve veces y después debían dejar transcurrir seis semanas. Este período también servía para que el hombre se recuperara ya que ella debía conseguir que el hombre eyaculara un mínimo de tres veces en cada encuentro. Antiguamente, la mayor parte de las tigresas no trabajaban y se buscaban un mecenas que pudiera mantenerlas durante los duros años de prácticas, a esta figura se la conoce como Dragón de Jade y también se beneficia de los avances y conocimientos de la tigresa. Estos dos personajes no suelen vivir juntos y, si lo hacen, solo tienen relaciones sexuales una vez por semana. El Dragón de Jade presencia, sin ser visto, las felaciones de su tigresa pero no puede masturbarse ni eyacular y hay todo un reglamento que define minuciosamente como debe ser la relación entre una tigresa y un dragón de jade.
Beneficios del sexo oral y las tigresas blancas
 
El sexo oral aumenta la circulación sanguínea en la cara del que lo practica, además de poner en funcionamiento un montón de músculos faciales, que generalmente no utilizamos. Se coge aire por la nariz y no por la boca, que es como deberíamos respirar siempre, y se segregan varias sustancias muy beneficiosas: saliva, líquido seminal y semen.Cierto libro comenta que: la saliva extrae del cuerpo, a través de sus glándulas, altas concentraciones de proteínas, calcio, potasio, cloro y sodio, es decir, unos elementos básicos para la nutrición y desarrollo humanos. En sí, la saliva no proviene del agua sino que es un producto del metabolismo de una proteína llamada urea. Lo más importante de las glándulas salivales es que, mediante un proceso de ósmosis, literalmente extraen dichos nutrientes del cuerpo y los redistribuyen.Para estas fascinantes mujeres perder semen es perder energía por eso lo conservan con gran esmero (ya que para conseguir una gota de semen se necesitan 40 gotas de sangre).
Las lágrimas de dragón,llamados por los taoístas refiriéndose al liquido seminal se cree que ayuda a que la mujer recupere su juventud y vitalidad.Las propiedades del semen, de todos conocidas, son también muy valiosas. Sin embargo las tigresas nunca se lo tragan,se lo aplican  en todo su cuerpo en vez de tragarlo como si de una mascarilla se tratase, la cual retiran mas tarde con un paño mojado en zumo de pepino, ya que se cree que ayuda a mantener la piel tersa y sin arrugas.

Dice el Manual de la Tigresa Blanca, un libro muy antiguo que recoge la filosofía de este grupo sobre la promiscuidad de las tigresas en la siguiente sentencia, “Un encuentro furtivo, clandestino y apasionado con un extraño fuera del hogar reporta más beneficios que hacerlo cien veces tranquila y relajadamente en casa con la pareja”. Evidentemente, si lo que se busca es la excitación, la aventura y el juego, variar de partenaire resultará esencial para este propósito. Conseguir 'dragones verdes', es decir amantes, es una de las principales tareas de estas mujeres, que despliegan –a su juicio– dos armas infalibles para tal fin: la sumisión y el exhibicionismo. Claro que la primera cualidad hay que entenderla al modo oriental –me hago la complaciente, aunque en el fondo soy yo quien lleva las riendas– y no a la manera occidental –soy tu esclava y punto. En el libro de Lai, Madame Lin compara la sumisión con “un vaso vacío dentro del cual se pueden introducir nuevas experiencias y sabiduría”, y continúa, “la sumisión es el estado más natural y beneficioso en el que puede sumirse una mujer, ya que el hecho de someterse es la forma más poderosa de dominar al otro”. La práctica misma de la felación puede ser vista por muchos como un acto, un tanto servil, de la mujer hacia el hombre. Sin embargo, ¿quién tiene en realidad el poder cuando el miembro de él está en la boca y sujetados por la mano de ella?
La otra herramienta para conseguir dragones verdes es el exhibicionismo, y en esto las tigresas son grandes maestras, eligiendo ropa provocativa y aprovechando cualquier circunstancia para activar el deseo. Físicamente casi todas comparten, o al menos compartían antiguamente, ciertos rasgos: una melena infinita que no pueden cortar, labios rojos y carnosos, uñas largas y pintadas, pubis afeitado y cintura muy estrecha. Entre sus muchas practicas están los ejercicios para conseguir una cintura de sauce, que combinados con los de flexibilidad y yoga permiten a algunas tigresas hacerse un cunnilingus a ellas mismas.


Otra de las principales preocupaciones de estas mujeres es mantener una buena salud y un fuerte sistema inmunológico para evitar coger enfermedades de trasmisión sexual. Según cuenta el libro de Lai esto se consigue mediante automasajes, la practica del kung fu, dieta especializada, preparados a base de hierbas que curan y previenen enfermedades o ejercicios de yoga. Hay una practica muy sencilla, al alcance de todas, que consiste en meterse un pepino por la vagina o por la boca para prevenir infecciones. El zumo de este vegetal es muy ácido y la mayor parte de los virus no pueden sobrevivir en un medio con un elevado nivel de acidez.
Como ya citado pero valido resaltar aunque la felación es la actividad sexual más productiva para estas mujeres, no rechazan otras, que practican, eso sí, en contadas ocasiones como el sexo anal, en grupo (en el que solo puede haber una mujer) y los azotes en las nalgas, “porque despiertan y reavivan las terminaciones nerviosas que hay en los glúteos” según Lai.   unsensored
Muchas de estas discípulas son bisexuales ya que así pueden aplazar sus encuentros con los dragones verdes y comprender mejor lo que puede experimentar un hombre cuando está en compañía de una mujer.
Las Tigresas Blancas obtienen su contraprestación cuando piden a sus dragones que les practiquen sexo oral hasta que alcancen el orgasmo.

En la década de los 40 fue ilegalizado la tenencia de concubinas, consortes o cortesanas por ciertas religiones y partidos políticos cayendo así al olvido la intrigante sociedad conocidas como las tigresas blancas. 











  




  

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor comenterios moderados sin ofensas y sobre ninguna hipótesis palavras racista de calquer tipo.