Powered By Blogger

Seleccionar aqui tu idioma

domingo, 13 de diciembre de 2015

Tacones de quita y pon,una revolucion en moda femenina

La diseñadora  Tanya Heath ha conseguido evolucionar el mundo del calzado consiguiendo crear tacones de quita y pon, una auténtica revolución en el mundo de la moda. 
Para la mujer moderna de nuestros tiempos que trabaja en casa y fuera de ella, que lo da todo en el mundo tanto laboral como personal, que va y viene corriendo de un lado a otro, poder cambiarse de zapatos a lo largo del día es esencial.
En este caso Tanya Heath ha logrado hacer algo que parece surrealista e innovador, que a unos mismos zapatos se les puede cambiar los tacones en varias alturas o bien eliminarlos por completo, algo extraordinario para los distintos eventos que una mujer realiza a lo largo del día.
Imaginate llevar a tus niños al colegio con zapatos planos, y en el mismo zapato añadir elegantes tacones cuando llegues a la oficina de distintas alturas, ya por la tarde con las piernas cansadas dar al zapato de nuevo un toque de tacón con otra altura más cómoda...
Las variedad de zapatos y tacones que permiten cambiar la altura del tacón sin cambiar de zapatos se puede usar con cualquiera de los tacones que hay en la tienda que son, entre 4 estilos, 3 alturas diferentes y con acabados y colores distintos. 
Todos los zapatos y tacones están hechos 100% en Francia, usando únicamente los mejores cueros franceses e italianos. Todos los modelos se fabrican en cuero y en el color de tu elección y además ellos aceptan cualquier sugerencia de colores para los tacones.
Recuerda que primero tenemos que comprar los zapatos, y con ellos ya podemos ir eligiendo distintos tacones de colores y alturas que más nos guste o necesitemos, llevan un pequeño sistema de cierre para ir conectando los tacones a los zapatos muy fácil de implantar en cualquier sitio donde estemos sin que casi se note el cambio. ¡El estilo nunca ha sido tan cómodo y agradecerás, poder tener un tacón alto comfortable es simplesmente maravilloso!

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Cómo lavar las toallas para que queden suaves
 
¿Quieres tener unas toallas suaves, esponjosas y bien perfumadas? ¿Pero cómo conseguirlo? Cuando estrenamos las toallas, son absorbentes y suaves pero, poco a poco, comienzan a endurecerse y recuperar su estado parece casi imposible. La cal del agua se deposita entre las fibras y cuando la toalla se seca se va quedando más rígida y con el paso del tiempo más áspera.
Pero existen una serie de trucos para que tus toallas queden limpias y suaves:
Lávalas sin suavizante. Antes de utilizarlas por primera vez debes lavarlas sin suavizante, de hecho, muchos fabricantes aconsejan no utilizar suavizantes en los dos o tres primeros lavados.
Lava las toallas por separado. Sin mezclar con otras prendas, con agua fría y con poco jabón y suavizante, para evitar que se apelmacen las fibras. Utiliza siempre un detergente suave y que impida la transferencia de color
Lavadora no muy cargada. Es conveniente que las toallas se puedan mover fácilmente para que se limpien adecuadamente, por eso no se debe poner una carga excesiva.
Vinagre blanco y jabón. Para conseguir que las toallas queden desinfectadas y esponjosas añade un poco de jabón y vinagre blanco en el cajetín del detergente. El olor se eliminará durante el lavado, pero si no quieres correr riesgos, echa las toallas en remojo en un barreño con agua y un poco de vinagre y después lávalas tan solo con jabón. Otra truco también es echar en el cajetín del detergente un vasito de amoniaco perfumado y un chorro de limón para conseguir unas toallas desinfectadas y esponjosas.
Sacude cada toalla. Agita y extiende cada toalla para que recuperen su forma.
No las tiendas al sol. Colócalas en una zona aireada, pero sin que les de la luz directa del sol. Tampoco te excedas con el tiempo de exposición para evitar que se endurezcan.
Utiliza la secadora (si tienes). Te servirá para retirar el exceso de humedad y conseguir un resultado óptimo.
No uses planchas a vapor. No es recomendable planchar las toallas con una plancha a vapor, ya que se humedecen y al permanecer guardadas largo tiempo pueden aparecer malos olores.
Siempre secas. Si quieres evitar el mal olor espera siempre que las toallas estén completamente secas antes de echarlas al cesto de la ropa sucia y tiéndelas lo antes posible tras el lavado.