Como surge el jabón
Nadie
sabe cuándo o dónde se hizo el primer jabón. La leyenda romana afirma
que el jabón fue descubierto por el agua de la lluvia que se lavaba
abajo de los lados del monte Sapo, junto al río Tiber.Los esclavos
notaron sus propiedades para limpiar, primero sus manos y luego las
prendas de vestir.
Los restos de jabón más antiguos se
encontraron en tarros de arcilla de origen babilónico alrededor de 2800
A.C. las inscripciones en los cilindros describen la mezcla de aceites
hervidos con cenizas. Éste es un método de fabricación de jabón, pero no
hay mención de su uso o propósito. La referencia literaria más temprana
sobre el jabón fue encontrada en las tabletas de la arcilla que
fechaban a partir del 3er. milenio A.C. en la Mesopotamia. Estos
escritos contienen una receta para hacer jabón con una mezcla de potasa y
aceite. Otra receta contiene los ingredientes de una prescripción
medicinal del jabón.
Los fenicios alrededor del siglo 600 A.C.
utilizaban jabón en la limpieza de las fibras textiles de lanas y
algodón, como también en la preparación para tejer los paños.
El
tratamiento del aceite con un álcali –la ceniza es un álcali como
también lo es la soda- se ha practicado en el Oriente Medio por lo menos
durante 5000 años. Los antiguos israelíes habían detallado las leyes
que gobernaban la limpieza personal. Los relatos bíblicos sugieren que
se sabía que las cenizas y el aceite al mezclarse daban una clase de
producto para lavarse el cabello.
Los egipcios pueden haber hecho
un descubrimiento semejante. Las ruinas de una fábrica de jabón fue
descubierta en Pompeya hace aproximadamente 2000 años. Es bien sabido
que los romanos construyeron sus baños públicos cerca de 312 A.C., sin
embargo, no se sabe si el jabón fue utilizado para la limpieza personal o
si ellos lo producían como materia comercial.
Los griegos y
romanos de entonces frotaban sus cuerpos con aceite de oliva y arena. Un
raspador, llamado strigil, era utilizado para quitar luego la arena y
el aceite de oliva junto con la suciedad, la grasa, y las células
muertas de la piel. La piel era finalmente frotada con preparados a
partir de hierbas. Los documentos que mencionan esta práctica común no
hacen ninguna mención al jabón o al acto de bañarse. Se cree que el arte
de la fabricación de jabón fue traído a Europa por los fenicios cerca
del año 600 A.C.
Parece ser que el propósito del uso del jabón
durante el segundo siglo, era estrictamente medicinal, por ejemplo para
el tratamiento de dolores de la queratitis escrofulosa (Scrofulous
keratitis) . Galeno fue el primer en mencionar el jabón para la higiene
personal o el lavado de las ropas. También observó que la limpieza tenía
un efecto curativo en las enfermedades de la piel. Plinio el viejo, en
sus textos de historia (77 D.C) dice que los galos hacían el jabón con
el sebo de las cabras y la ceniza de la haya (potasa), utilizándolo como
un tinte y ungüento para el pelo. También menciona el uso de la sal
común, agregada a la mezcla, para endurecer las barras de jabón.
La
fabricación de jabón desapareció de Europa con la declinación del
imperio romano. Alrededor del siglo 700, la fabricación de jabón se
convierte en un arte en Venecia y se registra su exportación. En
Inglaterra del siglo doce, un jabón suave, de origen francés, era
utilizado por las clases altas. Era una mezcla de la grasa del cordero,
ceniza de madera y soda cáustica, que conservaba la textura de la grasa.
La mayoría de los fabricantes de jabón no tenía ninguna idea
acerca de lo que ocurría durante el proceso. Ellos empleaban el método
de ensayo y error, confiando en la suerte, y creyendo en muchas
supersticiones.
La fabricación de jabón siguió siendo un arte
relativamente primitivo hasta el siglo XVI, cuando fueron desarrolladas
las técnicas que proporcionaron un jabón más puro.
España era el
principal fabricante del jabón en el 800 y la fabricación de jabón
"hawking" comenzó otra vez en Inglaterra cerca del año 1200;
probablemente como resultado de la invasión normanda. En el siglo XIII
Marsella, Génova, Venecia y Savona se convirtieron en centros del
comercio debido a su abundancia local de depósitos de aceite de oliva y
de soda, pero fue en la ciudad Italiana de Savona (a la cual debe su
nombre) donde se empezó a elaborar un jabón a base de aceite de oliva
conocido como “Jabón de Castilla”. La industria jabonera floreció,
favorecida por la abundante presencia del aceite de oliva y la sosa
natural, procedente de las cenizas de algas marinas, luego nace el
“Jabón de Marsella”.
En el norte de Francia, donde era más
difícil producir aceite de oliva, los fabricantes recurrieron a las
grasas animales, incluso recurrieron a los aceites de los pescados. Los
jabones eran de mala calidad y sólo eran adecuados para el lavado de
paños textiles y ropa.
Hay una falsa idea popular que sostiene
que en la Edad Media la gente no se bañaba a menudo. Al contrario, había
muchos baños públicos. Los nobles y los comerciantes ricos tenían sus
propios baños privados con grandes tinas de madera y empleaban
abundantemente las barras del jabón. Fue durante la baja Edad Media,
cuando el bañarse cayó en desgracia. Los baños públicos eran cerrados
porque las autoridades de entonces pensaban que estos baños promovían la
extensión de la plaga. Los habitantes del Renacimiento no eran muy
afectos a conservar el cuerpo limpio y preferían en cambio cubrir los
olores con perfumes.
En Inglaterra fue fabricado comercialmente
recién a partir del siglo 14: y dos siglos después, grandes cantidades
de jabón de Castilla fueron importadas de España, mientras duró la paz.
En 1638 se crea una empresa de fabricación de jabón cuyos productos se
usaban principalmente para el lavado de ropa. Existía un agua de tocador
o agua de mirra, con la que las mujeres inglesas embebían un paño y se
lo pasaban por el rostro a la noche.
Se cuenta que cuando en 1549
le obsequiaron un jabón a la duquesa de Julich (Alemania) se sintió muy
ofendida. El jabón de barra era un producto de lujo que cuyo uso se
hizo común recién en el siglo 19.
Los primeros colonos
norteamericanos trajeron una fuente abundante de jabón junto con ellos.
Una lista de embarque de El Talbot, una nave de la Massachusetts Bay
Company, que llevó personas y carga de Inglaterra a sus colonias en
Naumbeak (ahora Salem y Boston), consigna un "firkin" de jabón. El
firkin es una vieja medida de un barril de cerca de nueve galones de
capacidad. John Winthrop, el primer gobernador de la colonia de la bahía
de Massachussets, cuando escribió a su esposa en 1630 incluyó el jabón
en su lista de necesidades.
Una vez instalados, los colonos
prepararon su propio jabón para no depender de los envíos ingleses. Para
ello usaban ceniza de madera y grasa de animales. Su preparación era
una actividad que generalmente se realizaba una vez al año. Quienes no
sacrificaban animales, guardaban el aceite de las frituras para preparar
su jabón como lo siguen haciendo algunos norteamericanos hoy en día .
En
1783, el químico sueco que Carl Wilhelm Scheele hirvió aceite de oliva
con óxido del plomo, produciendo una sustancia azucarada que llamó a
Ölsüss, (glicerina). Esta reacción es la que ocurre en el actual proceso
de fabricación de jabón. Curiosamente, Scheele unos años antes (1774)
había aislado el cloro elemental, tan empleado en la actualidad para el
aseo de los hogares. El descubrimiento accidental de la glicerina
estimuló a otro químico francés, Michel Eugène Chevreul, a investigar la
química de las grasas y de los aceites empleados para fabricar jabón.
En 1823, el francés descubre que las grasas simples se descomponen en
presencia de un álcali para formar los ácidos grasos y los gliceroles.
Con todo, la fabricación del jabón alcanza la madurez en 1791, cuando el
químico francés Nicolas Leblanc, inventó un proceso para obtener el
carbonato de sodio, o soda, de la sal ordinaria.
Antiguamente se
llamaba "potasa" al carbonato de potasio (K2CO3) obtenido por medio del
lixiviado de cenizas de madera, práctica que hasta hace unas pocas
décadas empleaban las mujeres italianas para lavar las sábanas, pero
actualmente se aplica a diversos compuestos de potasio. El carbonato de
potasio también se obtiene por la reacción del hidróxido de potasio con
dióxido de carbono y se usa para fabricar jabón blando y vidrio.
El
hidróxido de potasio (KOH), llamado también potasa cáustica, se obtiene
por la electrólisis del cloruro de potasio o por reacción del carbonato
de potasio y el hidróxido de calcio; es el más empleado en la
fabricación de jabón. Al disolverse en una proporción de agua inferior a
su peso, forma una disolución fuertemente alcalina que desprende calor.
Desde entonces y hasta ahora lo que más ha evolucionado en el
jabón no es tanto su formulación sino su apariencia. Han pasado de su
antiguo tacto rudo y poco agradable a la cuidada apariencia del jabón
que conocemos, sin dejar de mencionar las vistosas y coloridas
presentaciones de jabones artesanales hechos a mano que encontramos hoy
en día.

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